Acerca del permanecer

Pensamos en permanecer como algo a largo plazo que comienza en un tiempo inmediatamente futuro y se hace sumamente difícil puesto que en nuestra imaginación implica quedarnos mucho tiempo en un lugar al cual es en primera instancia casi imposible acceder.
Pero permanecer comienza exactamente en este mismo instante y dura este instante.
Es en este mismo instante que la Gracia me esta enseñando, diciéndome que renuncie a la impiedad de mis propios deseos carnales que batallan contra el alma, y están sentados gobernando en mi mente y corazón ahora; y es en este instante que me da el poder para hacerlo. Es en este mismo instante que me esta enseñando a través de la Luz que guía a la plenitud de la Verdad, a vivir precisamente en este instante sobria, justa y piadosamente.
Esta es la batalla, este es el lugar y el momento donde debo rendirme, donde debo perder la vida para encontrarla.
Todo comienza y termina en este instante. Aquí y ahora es donde debo ser fiel, negarme a mí mismo, tomar mi cruz y seguirle.. ¿y luego?
Luego llega otro instante idéntico al anterior, y luego otro.. y mi única parte en todo esto es rendirme cada instante, cada instante, uno tras otro… negar todo lo que hay en mi en ese instante, que desea tener el control y gobernar, renunciar a ello, unir mi voluntad a la de la Luz de la Vida y amarla. Solo me toca ser hallado fiel en este instante, que es lo único que se me entrega para administrar: el hoy y ahora.

“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado. Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.”
‭‭Hebreos‬ ‭3‬:‭12‬-‭15

Un nuevo gobierno se había instalado en un país, y comenzó a recorrer las casas para saber si sus gobernados estaban dispuestos a colaborar con el régimen. Llegaron a la casa de un campesino y comenzaron a preguntarle:
– ¿si usted tuviera dos casas que haría con ellas?
– Si yo tuviera dos casas daria una para el gobierno y otra seria para mi.
– ¿Y si tuviera dos autos?
– Si tuviera dos autos daría uno para el estado y el otro seria para mi.
– Muy bien. ¿Y si tuviera dos gallinas que haría?
El hombre se quedó pensativo y no respondía, por lo que el encuestador le increpó:
¿Que le pasa? ¿Está dispuesto a dar una casa y un auto al régimen pero se queda pensando que hacer si fueran dos gallinas?
A lo que el hombre respondió:
– Es que dos gallinas tengo…

El problema es que nos cuesta renunciar a lo que nuestra voluntad quiere y se opone a Cristo en este mismo instante.. renunciar a ello nos es dificil.
Todos estamos dispuestos a «entregarle todo al Señor», «Señor te doy mi vida», decimos..
Pero eso es porque pensamos hacia adelante, a algo futuro que aun no llego, y por ende no tenemos. Estamos dispuestos a «entregar» lo que no tenemos, pero no estamos dispuestos a entregar y rendir aquello unico que si tenemos: este mismo instante.. nuestro hoy.

No Comments