Respuesta a un mensaje recibido V

Amado amigo, no soy ajeno a la perplejidad que produce el tiempo que te ha tocado transitar, pero entiendo bien lo necesario que es desarraigar de nosotros toda confianza propia y hacer morir cualquier cosa en nosotros que es enemistad con Aquel que amamos por sobre todas las cosas.

Me volvi de visitarte con mi corazón apretado y quiero que sepas que te acompaño desde la cruz de al lado, ya que en cada cruz hay espacio para uno solo.

No estoy lejos aunque así parezca por la geografía, sino caminando a tu lado, confiando y orando para que Dios lo logre en ti cada día, así como también en tu amada y hermosa familia.

Con mucho amor de verdad te ofrezco algo para que si lo deseas, quietamente lo consideres delante del Señor.

Creo que quizás te cuesta definir esa diferencia de la que me hablaste porque aun no has podido ver que probablemente en parte sos de alguna forma culpable de esa hostilidad a la que te enfrentas.

Me refiero a que quizás puedas estar generando esa exasperación en tu entorno que se traduce en el rechazo hostil o el fastidio que los demás a tu alrededor expresan.

No digo que sea así, pero lo pongo delante de ti para que lo consideres con el Señor; siempre es bueno humillarnos delante de Él, y también ser humildes frente a los demás, sobre todo hacia aquellos que han padecido todos nuestros errores, y han soportado junto a nosotros todos nuestros procesos. Mantenernos pequeñitos, preguntar al otro como nos ve, si hay algo que le gustaría decirnos y no se ha animado, escuchar, no solo oír sino escuchar; escuchar los gestos, las formas y no solo las palabras, escuchar aun lo que no se dice, en especial lo que no se dice, pedir perdón todas las veces que sea, aceptar que el otro no nos crea, y mientras tanto mantener en silencio la convicción interna de que es verdad lo que está ocurriendo en nuestro corazón, aunque el único que por ahora lo ve es el Señor…

Va a llevar tiempo amigo… pero no estamos apurados, sino caminando juntos.

No te defiendas de la hostilidad, deja que sea el Señor que lo haga.

No te preocupes por lo que se vea de afuera o los demás piensen, deja eso en manos del Señor.

Todo eso te distrae, tratar de definir la linea entre una cosa y otra solo es una distracción. TODO esta siendo permitido por el Señor, y Él va a ordenar cada cosa en su sitio si nos humillamos y le damos lugar a Él y su Palabra viva encuentra cabida en nuestro corazón.

Nos toca amar y esperar, en relación a los demás; pero en cuanto a nosotros, nos toca RENDIRNOS del todo, a todo cuanto Dios nos permita atravesar.

No estamos siendo derrotados por una situación, sino siendo vencidos por Aquel que Gobierna Todas las situaciones, aun las que parecen estar fuera de control..

Podría decirte algunas cosas más, pero no se si debo hacerlo para no interferir con lo que Dios te esta hablando.

Pero una cosa es segura y creo que será también muy conveniente: orar para que el Señor abra tus ojos para que puedas ver como El ve, y puedan ser derribados en tu interior todos los razonamientos que nacen en ti mismo.

Necesitamos que Su Luz nos alumbre en el espíritu y abstenernos mientras tanto de analizar las cosas en y con nuestra mente; no tratemos de tener controlado el proceso, o incluso de entenderlo; podemos decir con honesta humildad si en realidad nos sucede así, que no estamos entendiendo nada de lo que ocurre o debemos hacer; y podemos abandonarnos completamente al obrar del Señor, e ir a Él y esperar.

Quiero que sepas que no pienso mal de ti nunca.

Por el contrario, veo que estas viviendo muchas cosas que yo mismo también atravesé y confío en la obra del Señor en ti, esto es parte del proceso.

En cuanto a tu esposa y a los temas que me has compartido en relación a ella, sería bueno que también le des espacio y tiempo con amorosa y paciente expectativa a la obra del Señor en su vida. Mucho de lo que a ella le pasa se resolverá también en ese cambio que se está procesando en ti; y por otro lado ella debe también encontrarse con el Señor en su interior, seguirlo por donde El la quiere llevar y entregar su propio yo a la cruz. Ella tiene también que enfrentar sus propios errores y frustraciones, y necesita que la ames como el Señor ama a la Iglesia, en el sentido de Iglesia del que Pablo nos está hablando.

Amala mucho, no por como responde o te responde, no porque satisface tus expectativas, no porque te muestra amor, sino porque es tu esposa, y tu sos en alguna medida todo lo que ella tiene. Tu podes hacer que ella fructifique o podes hacerla sentir estéril y sin fruto…

Bueno mi amado amigo, como dijo Pablo, sin querer compararme con el de ningún modo: “considera lo que te digo y el Señor te de entendimiento en todo»

Te amo y acompaño tu caminar en este tiempo…

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